Cuando tenes la certeza de que te van a llamar está todo bien. Pero a medida que pasa el tiempo y no hay novedades la preocupación ataca y las certezas se esfuman.
En un principio la tuve ya que sabía que me iban a llamar y luego la mantuve durante el fin de semana. Pero hoy, lunes, asumo que ya he quedado fuera porque cuando hay interés los llamados no se hacen esperar.
Mandas el miércoles, ponele. Vas el viernes y el lunes te vuelven a llamar. Así debería ser, pero estoy harta de los debería que hacen lo que se les canta. Encima ahora comienza el momento en que la desesperación toma las riendas y me postulo para cualquier cosa que más o menos me interese para lamentarlo luego cuando me llaman para algo que no quiero hacer.
Para la próxima la consigna es aprender a venderse mejor, porque a este paso hay bastante que ofrecer pero no se logra hacerlo.
los tiempos no son los mismos para todos. me lo enseñó la vida, asi que tomalo en serio.
ResponderEliminarI m here, dont forget it!