viernes, 30 de enero de 2009

Último momento

Ahora que me liberé, limé y me cebé ya no puedo parar. Tampoco quiero, ojo. Entonces siento que todo lo que se me ocurre lo quiero escribir y no tengo filtro y acá aparece la auténtica mí que se revela en este su blog.
Tan, tan, tan sin velo estoy que sólo quiero decir que estoy comiendo en mi escritorio y estoy tan pila que ni me importa y como mi ensalada de tomate, palta y queso mientras posteo, porque mientras se come no se trabaja, y no, no me importa nada. Todo porque dijeron que hoy, porque es viernes y son tan buenos, si "picamos" en el escritorio nos vamos media hora antes, media horas antes más. Ja, si hasta creo que voy a poder dormir la siesta de lo temprano que voy a llegar.

PD: Hacer catarsis vía blog es como un interruptor con los dos polos "On": funciona, siempre funciona.

Gordas pileteras

Con mi grupo de amigas, bueno, uno de mis grupos porque tengo otro también chiquitito, siempre hablamos de vernos y nuestras charlas terminan limitándose a ¿nos vemos el finde?, ¿nos vemos el jueves?, ¿vamos a comer?, ¿nos vemos en mi casa? y otras tantas, pero siempre sobre el mismo tema: cuándo vernos.
Parece que nuestros temas se han ido limitando con los años y también con los años de trabajo porque ya ninguna tiene tiempo, tanto que ahora hablamos sólo dos minutos de cuándo vernos y de hace cuánto que no nos vemos y ahí nomás cerramos Msn porque estamos ocupadas.
Hoy lo mismo de vuelta, pero esta vez le sumamos un tema más: el sábado nos vemos a la tarde sólo si el día esta feo, porque sino las gordas pileteras ya tienen planes y no son conjuntos.

miércoles, 21 de enero de 2009

Giroloco

Ya le avise a mi chico así que no es traición (sabelo). Le dije que iba a contar esta anécdota en mi blog y que él lo leería un tiempo después cuándo yo me sintiera lista para darle la dirección. De todos modos él no se aguantó la espera y me googleo y parece que encontró alguna cosa rara de Italia con mi nombre pero nada sobre mi blog. ;)

¿Cuántos hombres se necesitan para cambiar un foquito?, ¿cuántos se necesitan si la lámpara que sostiene al foquito "gira en falso"?, ¿cómo puede hacer una mujer que no llega al foquito que gira en falso para poder cambiarlo sola? y ¿por qué las mujeres pedimos ayuda a los hombres cuándo es claro que podemos hacer las cosas solas y mejor de lo que lo harían ellos?

martes, 20 de enero de 2009

Mandarina por la pavada

Cuándo era chica era muy común entre mis compañeritas de colegio decir "chocolate por la noticia" cuándo alguna de nosotras descubría la pólvora y contaba que "Papá Noel son los padres", por ejemplo. Para esto siempre había una respuesta, como la teníamos para todo, y era justamente la frase del título. La verdad es que yo no sé si "Mandarina por la pavada" era tan común como "chocolate" pero a mi me encantaba usarla.
Ayer me sentí así cuándo descubrí lo que esto -que estaba en un calendario- quería decir:
19
MLK
USA Holly

En mi fantasía venía a ser algo así como la fundación de Milwaukee y que debía ser algo importante ya que era un feriado. Pero no, era algo mucho más importante y que justo este año significaba mucho más: MLK son las siglas del reverendo que tuvo el sueño más famoso y cuya vida se conmemora el 3° lunes de enero en su país.

Noches al calor de la inspiración

Anoche mientras estaba por quedarme dormida escribía mentalmente un post sobre las noches de verano de más o menos calor y las formas en las que me adapto para dormir cómoda y ventilada. A esa hora y en ese estado me parecía un tema interesante y creo que tal vez el tema del calor era sólo un punto de partida, pero como siempre sucede con lo que uno piensa en esos momentos: a) se olvida, b) lo que se recuerda es siempre menos interesante que lo pensado la noche anterior y c) siempre se promete anotar los highlights para no olvidarlos. Además anoche probé algo más recordando a Hemingway: dejar algo para el día siguiente para no agotarlo. Lo intenté pero claramente no soy Tatie.
Igual me parece que todo fue un sueño donde deliraba con un post sobre el calor y la ventana abierta y los colectivos que pasaban y cómo Hemingway siempre dejaba algo para el día siguiente para no cortar la inspiración.

viernes, 16 de enero de 2009

Cocinera como yo no hay dos

Mis días de cocinera comenzaron un poco a la fuerza cuando medio sin querer me mudé sola. Fue por mayo y era un hermoso departamento de techos altos y roble de eslavonia con poca luz pero encantador. Ahí tenía una cocina que estaba un poco alejada y la verdad es que tenía tan poca onda que no incitaba a nada. Durante mis años ahí, que en realidad fueron 2, aprendí a preparar muy pocas cosas y mis intentos en general no fueron exitosos porque como tenía la cocina tan separada por un pasillo del resto de la casa a veces las comidas se me pasaban un poco y tenía que salir corriendo cuando escuchaba algún ruido extraño.
Mi gran especialidad eran las verduras al vapor y las milanesas de soja con queso derretido "al microondas". Toda un experta en esa materia, la verdad es que nunca me preocupe demasiado por aprender a cocinar carne de vaca porque mis milanesas Granja del Sol eran infalibles e insuperables y además mi queridísima Mamá Postiza me dijo que ella se encargaría de prepararme carne y así pasé 3 ó 4 noches por semana en su casa degustando sus delicias a la parrilla.
Nobleza obliga, cómo diría mi ex jefa, no puedo omitir contar sobre la vez que preparé papas al vapor como guarnición y puse tantas que las que quedaron en la parte de arriba de la "vaporera" nunca llegaron a cocinarse lo suficiente y cuando las serví se mezclaron las cocidas con las semi crudas. El problema fue que tenía un invitado: mi ex que en ese momento todavía era mi novio, un ser poco tolerante a la comida mal cocida y especialista en verduras debido a su vegetarianismo, quién se molestó tanto que decidió que desde ese momento él sería el único cocinero autorizado de nuestra relación.
Finalmente el cocinero no fue más; yo conocí a mi chico y también me mudé a otro departamento muy muy luminoso y con una cocina mucho más amigable, especialmente por la fuerza de la combinación de la luz del lavadero con la de la cocina. En esta nueva situación habitacional empecé a animarme con la cocina con el asesoramiento de Madre, Madre Postiza y Novio y descubrí el placer de cocinar, de cocinar bien. Por ese mismo tiempo también me convertí en Chica G y exploré más de cerca el mundo de la gastronomía, aunque como disciplina televisada. Fueron tiempos de revistas, recetas, cocineros de moda y mucho restaurant. Los platos que fui elaborando me gustaron cada vez más y cambié las milanesas de microondas por microondas para descongelar milanesas de peceto preparadas por mí.
Mis grandes recetas son bastante heterodoxas pero garpan: bondiola con sal gruesa; carré cortado en tiras y marinado con salsa de soja y jugo de limón y luego cocido en ese jugo; grandes salsas; tarta con peras, cebolla caramelizada, parmesano y nueces de pecan; ensaladas frías y calientes; piroguis; tarta de atún y mi gran tarta Casancrem, súper liviana con tomate natural, choclo, queso, atún o pollo, mostaza, limón, casancrem y huevo, que confirma que Martiniano no miente: "Como levanta con Casancrem".

lunes, 12 de enero de 2009

Miente, miente

Hace muuuucho tiempo, cuando cree mi perfil en facebook el lugar estaba desierto y sólo una de mis amigas estaba allí. También estaba allí mi chico, los dos incentivados por esta amiga que es lo más. Era la época en que no encontrabas demasiadas fotos y que Face era un lugar exclusivo.
Por ese momento sólo un compañero de la facu estaba por ahí, topísimo él, era practicamente mi único comentador wall- to- wall. Además, los pocos que estábamos ahí nos hacíamos amigos porque éramos como argentinos en el exterior. Jua, que fea comparación.
Al momento de poner mis datos resolví que lo mejor era mentir para no exponerme tan gratuitamente. Bajo esa consigna usé mi apodo para la web -en vez de mi nombre- y mi apellido materno, que ahora empecé a usar a pedido de madre. También mentí sobre mi edad, o algo así, porque marqué mi cumpleaños un mes antes y para cuidarme más puse una foto con anteojos.
No sé como mierda todos mis conocidos me reconocieron, aunque debe haber tenido que ver con la publicación de mi hotmail. Después lo borré, pero agregué mi apellido paterno antes del materno y me sentí que ya no mentía a pesar de seguir escondiéndome.
Subí fotos, hice trivias, tests y todos mis amigos y conocidos estuvieron en face y ya no había nada para ocultar hasta que me llega un mail a hotmail diciéndome que tenía un mensaje en FB de mi amiga más antigua. Raudamente lo abro y descubro que ella, que me conoce desde hace 20 años -y eso es casi toda mi vida-, me saluda ingenuamente por mi cumpleaños. Me dio tanta vergüenza que ella se haya confundido que le mande un mensaje privado aclarando el error y además saqué la fecha de nacimiento de mi perfil. Ahora no sólo no tengo Political Views ni Religion, sino que tampoco tengo edad... todo un ente.

Falsa alarma

Desde hace un año me convertí en mujer. Sí, un poco tarde, lo sé, pero no en ese sentido: empecé a usar cartera todos los días. Yo era una de esas chicas felices que muy cada tanto se ponía una cartera: para ir a una fiesta, comer afuera y no mucho más. Me conformaba con los bolsillos del jean; plata y llaves en los bolsillos delanteros (el grande y el chico de la derecha) y el bolsillo trasero derecho para el celu.
En esa vida feliz también hubo carteras, pero todas ellas vivían felices y nuevas en mi placard. Una negra chiquitita para cosas serias y otra color "suela" redondita y muy linda, todas de cuero y de una marca todavía de moda que hacían que mi cuñada me preguntara por qué no usaba cartera, "sos rara" me decía.
Entonces llegaron a mi cotidianidad las carteras, un poco sin quererlo pero para quedarse. Entonces compre más, y llegó mi gran cartera azul que sirve como bolso para el fin de semana. Entonces la recargué y ahora no puedo sacar nada porque todo es considerado de máxima necesidad.
Entonces la chica con la gran cartera azul visita Disco como todas las semanas y al salir llena de bolsas suena la alarma. Entonces ella y su gran bolso vuelven a entrar, muestran el ticket y el Sr. Seguridad le pide que vuelva a pasar para confirmar que la alarma la señala a ella. Efectivamente era por ella, entonces viene la temida frase: "Te tengo que revisar" y siempre tratando de ser amable el Sr. agrega: "Es por cuestiones de seguridad". Ahí me quedé tranquila porque no era que la gente de Disco creyera que yo era una chorra, sino que lo hacían por seguridad, que alivio.
Entonces, al volver a entrar, primero me dice que debe ser porque llevo jamón crudo y yo le digo que llevo jamón pero que esta vez es cocido, entonces prueba con mi gran cartera azul y yo le digo que llevo golosinas pero que no las compre acá mientras le muestro un paquete de Rocklets todo rozado y después otro de Yummi en las mismas condiciones. Nada de eso, entonces vamos de nuevo y me pregunta si llevo dentífrico, obvio que le digo que si y saco mi estuche, aunque antes le muestro que también llevo toallitas, en un paquete semi vacío. Probamos con el estuche con el dentífrico y no.
Vamos de nuevo con la cartera y la poca vergüenza que me quedaba. Entonces el muchacho que ya conocía toda mi intimidad ve la luz y me dice: "¿llevas un libro?", obvio que llevo uno pero Uds. NO venden libros. Entonces lo saco con dificultad, él lo mira en la solapa y me dice que no le sacaron la alarma, yo en vano le aclaro que es un regalo y lo pasamos por la alarma para darnos cuenta que el único producto que había en mi cartera que ellos no vendían era el culpable. Coincidimos en sacarle la etiqueta para evitarme nuevos incidentes y salí entre victoriosa y avergonzada porque confirme que era una falsa alarma pero también había expuesto mi intimidad y no había nada lindo para mostrar.

martes, 6 de enero de 2009

El No se impuso en El Bolsón

Mi chico, que es lo más, en esta oportunidad está trabajando en una publi para una multinacional y esta semana le tocó viajar a El Bolsón para reclutar humanos y finalmente filmar.
Yo estoy super feliz porque mi chico está encantado con el "Sur" y yo ahora estoy tirando para ese lado aunque esto será tema de otro post. El punto es que su tarea es conseguir a los extras que participarán en su linda película publicitaria y para eso él caminó las calles del pequeño Bolsón y también las de Lago Puelo y hasta el mismísimo lago, aunque sin demasiado éxito.
Todo porque parece que un detalle muy importante se les escapó a los jefes de mi chico: El Bolsón, que es un municipio declarado ecológico y natural, es reconocido popularmente por los hippies que lo habitan.
Entonces va Él representando a la multinacional que ¿inventó? a Papá Noel y les ofrece a los Bolsoneros trabajar en la publi y los flacos: "No, para una multinacional yo no trabajo". Ja, bien auténticos. Ahora mi chico está recorriendo las calles de Bariloche esperando tener más suerte...