domingo, 27 de febrero de 2011

el 26

Fue un día de mierda y también un día hermoso. Fue una mierda, si, una mierda. También un lindo momento cuando los que me quieren me cantaron "el feliz cumpleaños" y yo pedi mis tres deseos, pero hubiera querido pedir 5. Así son los momentos de crisis.
Fue también el momento en que oficialicé lo que hace que hoy -y el mes pasado y ayer y muchos días que vendrán - sean días de mierda aunque todavía no los haya vivido y no puedo dejar de lamentarme y de pensar: mierda, ¿por que carajo tengo que aprender por las malas?
Un día de mierda en que experimente una de las charlas mas profundas y el consecuente dolor junto con el cariño de los que todavia me quieren. Y también la felicidad extrema de un amigo que se animo a vivir el amor y lo vi en su sonrisa durante toda la noche. Y solo puedo pensar ¿cómo hago para poder vivir un estado de plenitud tal si en este momento estoy llorando desesperada en mi casa?, y encima las lagrimas me nublan la claridad....BUAAAAAAAAAAAAA!

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