Sería celebrable hablar del cambio, sin embargo estoy en otra. Un poco porque todavía no cambié y otro poco porque no era exactamente el cambio que estaba buscando.
Es inevitable que a ésta hora del día -y también un poco antes- me agarre un bajón fortísimo que se ha hecho costumbre. Yo me aburro y veo como el resto se divierte, lo cual no me amarga tanto como ver a la gente sufrir pero claramente tampoco me motiva para seguir en mi situación.
La gente se mueve, avanza, crece y yo sigo igual: sin tesis y sin un trabajo que me apasione. Hoy pensé en el plan estudiar y en lo bien que me vendrían aunque sea unos pesos para mitigar mi plan-estudiar-sin-trabajar pero parece que todavía no fue inventado y encima a mi Papá Noel me dejó de traer regalos hace tiempo.
Algún nabo que otro me dijo que era mejor que fuera al psicólogo y yo prefiero llamarlo nabo y preguntarle como mierda quiere que haga para hacer una tesis, mantener una casa, ir al gimnasio, portugués, el curso de producción, limpiar la casa y mil otras cosas más mientras trato de ahorrar para poder llevar a cabo mi plan estudiar.
Como diría el pelado de Bersuit "váyanse todos a la concha" que yo me quedo acá con las uñas azules viendo como unas 300 personas están interesadas en hacer mi viejo trabajo. Quien lo diría.
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