Claramente hay decisiones que son difíciles de tomar. Están aquellas que pueden complicar la existencia porque significan dejar ir a cierta gente. Aquellas otras que confunden entre dos situaciones deseables pero incompatibles -y que miradas desde fuera pueden parecer la situación ideal-. Y también están las jodidas por las cuales uno se resigna a la menos mala.
Hoy mi decisión es más simple pero no por eso irrelevante. Vas a ver que a vos también te costaría decidirlo si estuvieses en mi lugar. ¿Almuerzo de trabajo en La Parolaccia o depiladora?.
Jaja personaje.
ResponderEliminarTe ayudo: Almuerzo de trabajo, obvio. Y te elegís algo rico, no lo más caro pero tampoco lo más barato.
Pero sólo porque pagan otros. Es una manera de "cobrar" todo lo que no te pagan y nunca te pagarán.